.
.

Foto de Juan Ballester
.
A Eloy Sánchez Rosillo yo no puedo presentarlo con imparcialidad. Es tanto lo que nos une a los dos, que quizá sea por eso por lo que no encuentro las palabras para iniciar esta entrada, que no sean: Cariño, Admiración, Gratitud
Sobre Eloy se ha escrito mucho y mucho más se escribirá. Lo escrito, escrito está y lo que haya que escribirse, otros lo escribirán.
Yo hoy, os presento al Hombre.
Eloy nació en Murcia, el 24 de junio del año 1948, en la carmelitana plaza de González Conde. Fue en la noche de San Juan, cuando las hadas, junto con los duendes, animan con fogatas al sol tratando de prolongar su decadente vigor.
Es la noche en que el pueblo inca, en la explanada de Sacsahuamán, próximo a Cuzco, espera la salida del sol para recibirlo con los brazos en alto ("¡Oh mi sol!") en el Inti-Raymi (la fiesta del Sol).
Esa noche mágica, en la que se abren, de par en par, las invisibles puertas del otro lado del espejo.
El día en que San Juan saltó de gozo, en el vientre de su madre Isabel, cuando reconoció la voz de María.
Ciertamente no es este un día cualquiera, y así se lo hicieron saber a su madre. Y su madre creyó en él.
Fue bautizado en la iglesia del Carmen y le impusieron el nombre de sus dos abuelos: Eloy Alfonso.
Perdió a su padre, Isidoro, cuando tenía 9 años. Ciertamente no fue un niño fácil, pero las musas de la poesía, haciéndose las encontradizas con él, lo acogieron en sus pechos y lo alimentaron con los poemas de aquellos que poetas han sido y, poco a poco, fueron revelándole a su joven corazón, donde anida la belleza que se oculta en las palabras. Y ellas, las palabras, son las que han hecho de él, al poeta.
Terminó brillantemente sus estudios de Filología Hispánica en la Universidad de Murcia, obteniendo el Premio Nacional Fin de Carrera.
A los 29 años, presentó su primer libro de poemas "Maneras de estar solo", por el que obtuvo el "Premio Adonais" en 1977. Después vinieron: "Páginas de un diario" en 1981; "Elegías" en 1984; "Autorretratos" en 1989; "La vida" en 1996; "La certeza" en 2005, por el que se le concedió el Premio Nacional de la Crítica, y por último, "Oír la luz" en 2008.
Su poesía completa ha sido publicada en tres ocasiones "Las cosas como fueron (1974-1988)" en 1992; "Las cosas como fueron (Poesía completa 1974-2003) y la antología "Confidencias" en 2006.
Además de su doctorado sobre Luis Cernuda, ha escrito diversos ensayos y traducido a Leopardi, al igual que sus poemas han sido traducidos.
Todo esto, aun siendo mucho, lo tendría en nada al lado del amor que toda su familia le tiene y muy especialmente su esposa María Emilia (Marili) y su hijo Eloy (Eloico).
Sobre el Poeta, ahí está su obra. Sea juzgado por ella.
Yo os he traído hoy este poema, sin intención ninguna, solo por su fecha (hace 25 años) y por ser de su primer libro.
Que lo disfrutéis junto con la música
.............Tarde de junio
Ahora, juntos, vivimos la hermosura
de esta tarde de junio,
el fulgor de las horas en que nos entregamos
al conocimiento de la verdad del amor,
a la gran llamarada del encuentro.
Ahora sabemos que toda la alegría
cabe en el mundo breve de esta habitación,
en el espacio ardiente de este lecho.
La luz cansada del atardecer
dibuja sobre el tiempo islas doradas.
En un rincón del cuarto
brilla la enredadera de la música.
Un viento súbito sacude nuestros cuerpos.
y lo olvidamos todo.
Después regresan las miradas lentas,
los gestos satisfechos, las sonrisas.
Y luego contemplamos en silencio
con qué dulzura va cayendo la noche
sobre la indiferente ciudad que nos rodea.
"Maneras de estar solo" 18 de junio de 1975