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NO ESTABAS EN LAS PALABRAS
Parecía que todo estaba dicho,
y sin embargo, no te encontré en las palabras.
Te busqué. Te busqué con los sentidos;
en la profundidad de mis sentimientos.
en los violines de otoño;
en el arrullo de las palomas;
en los sonidos de tu silencio.
Te busqué, en la metamorfosis de los colores,
cuando del verde, al amarillo viran;
en el sol que duerme en nuestra playa;
en el brillo de tus ojos, tras una lágrima.
en el pan recién amasado;
en el aliento de las flores;
en las frutas de tu bosque.
Te busqué, en el dulzor de las uvas entre los labios;
en la cuna de tu pecho;
en la miel de tu boca;
en el agua de tu fuente.
en el cobijo de tu abrazo,
cuando ya el día se insinúa;
antes de que se rompa el amor de la noche.
Te busqué. Sí, te busqué y te hallé.
Te encontré en mis sentidos;
en los sentimientos que se destilan,
por entre los blancos espacios de estas palabras.
Te encontré;
y me quedo contigo.
Me quedo con tu vida;
con toda la Vida.
MAN
Para ti: esposa
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