
Después de las azarosas últimas semanas vividas, busco ansioso, entre las reservas de mi espíritu, algo que consuele y dé paz a mi corazón y a mi mente. Lo he encontrado en esta lectura entresacada de la Oda 40 de Salomón y que comparto hoy con vosotros, lo mismo que en la música que hoy os traigo.
Disfrutadla y que Pentecostés sea como una brisa suave que abra las puertas y cambie el corazón de piedra por un corazón de carne.
FELIZ PENTECOSTES
.
Como destila la miel el panal de las abejas
Y fluye la leche en la mujer que ama a sus hijos.
Como manan de la fuente las tranquilas aguas,
Así mi corazón derrama su alabanza
Y de mis labios brota un nuevo canto hacia el Señor
Y mi lengua siente la dulzura de su nombre,
Y mi cuerpo se deleita con sus canciones.
Porque su luz serena apacigua todos mis males,
Porque su mirada simple de amor cura mi corazón.
PORQUE LA VIDA INMORTAL
PUSO SU TIENDA DENTRO DE NOSOTROS.
ALELUYA
.