
Elvira ya ha vuelto de Perú. De vivir su misión.
Ha vuelto con nosotros pero yo sé que no ha vuelto entera. Pedacicos de ella se han quedado por aquellas tierras y algún día darán su fruto.
Estamos contentos y no es porque tenga yo que compartirla (ella no es mía) pero son tantos años juntos, siendo padre e hija... Tantos años envejeciendo juntos... que añorábamos su ausencia.
Ahora todas las mañanas la veo. Ya no está en la cara oculta de la luna.
Mi hijo Manuel es el que se ha quedado ahora allí.
Vuelta a empezar.