sábado, 16 de julio de 2011

LAS DOS EN PUNTO


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Se llamaban Coralia y Maruxa Fandiño.

Dicen que todos los días del año, a LAS DOS EN PUNTO ─tronara o lloviera─, estas dos hermanas salían por las calles de Santiago de Compostela, muy arregladas, con sus ropas alegres y coloridas, generosamente pintadas y maquilladas con abundante polvo de arroz sobre su rostro.

Dicen que en sus diarios paseos por: la Alameda, Rúa do Franco, Rúa do Vilar, Porta Faxeira... y pocas más, Las Marías ─aún a sus ochenta años de edad─, practicaban el inocente juego de ligar con los estudiantes, piropearlos y ruborizarse con los piropos que ellos les brindaban.

Dicen que si el mozo lo merecía le hacían caricias e incluso lo pellizcaban allí donde la espalda pierde su casto nombre.

Dicen que...

Lo que, por desgracia, no se podrá decir nunca es que hubiera un estudiante murciano que se dejaba abrazar por estas dos pequeñas mujeres y que él las abrazaba con ternura. Yo no tuve el privilegio de estudiar en Santiago de Compostela, ni fue aquella mi época; pero el otro día, me remonté en el tiempo, y allí, en Santiago de Compostela, en la Alameda, me uní a ellas con un fuerte, cariñoso y respetuoso abrazo. Como lo hubiese hecho de haber vivido aquellos momentos con aquellas grandes mujeres.

Que no se diga.




19 comentarios:

María dijo...

Di que sí, Paisano, tú a dejar el pabellón de Murcia bien alto por donde vayas ¡faltaría más!.

Besos

Pluma Roja dijo...

Muy tierno y muy humano. Linda historia.

Un fuerte abrazo.

mercedespinto dijo...

Seguro que las dejaste más que contentas, aunque ya no seas un estudiante. No creo que te olviden fácilmente.
Simpático e instructivo post.
Me encanta la foto.
Me alegra ver que estás de vuelta y contento.
Un abrazo, amigo Man.

Yo dijo...

Un abrazo!!! con lo bien que me vendría uno ahora.

un besito

El Blog de Clau dijo...

Parecen haber sido unas hermosas vacaciones,me alegro que así fuese.-
Besiños
Clau

mariarosa dijo...

Ah, pillin, pillin....

No te imagino en esos abrazos, una cosa es una estátua y otra una abuela de verdad, porque a los ochenta años ya eran abuelitas las encantadoras señoras.
Linda historia, realmente en cada esquina se encuentran motivos para realizar un relato.

mariarosa

Taty Cascada dijo...

De seguro habrías sido uno de los afortunados amigo. Simpática la historia, todos los pueblos tienen sus singularidades en sus gentes.

Te respondo, recuerda que vivo al otro lado del hemisferio, donde termina el mundo, y estamos en pleno invierno, a la espera de la primavera.

Un abrazo para ti.

Isabel Martínez Barquero dijo...

Una auténtica leyenda urbana que tú recreas con gracia, querido Man.
Disfruta de los viajes y gracias por asomarte de vez en cuando.
Miles de besos.

El Gaucho Santillán dijo...

Hermosa historia, Man.

Muy humana.

Un abrazo.

FOS dijo...

MAN, no me decepcionas, ya sabía yo que a esas dos galleguiñas, no las ibas a dejar irse de rositas, el pabellón bien alto siempre.
Un abrazo.

Lici dijo...

Que bien lo pasamos en Galicia. Hasta pronto

mariarosa dijo...

¡Hola Manuel!

Gracias por tu comentario. Que tengas una buena semana.

mariarosa

S.A.D.E.FILIAL VILLA MARIA dijo...

Muy lindo post. Un hermosa historia. Un placer leerte y seguirte. Saludos cordiales de la Sociedad Argentina de Escritores Filial Villa María-Córdoba.

mariarosa dijo...

¡Hola man!

Pasaba para saludarte y ver si habías presentado algún nuevo trabajo, veo que sigues de vacaciones.

¡Disfruta y descansa!

Mariarosa

LA CAJA DE ANBAIRO dijo...

Querido MAN:
Paso a saludarte tras mi ausencia temporal y veo que tú también sigues ausente.
Solo desearte salud y felicidad para ti y tu familia.-
Un fuerte abrazo amigo poeta:

Antonio

disancor dijo...

Te deseo un feliz fin de semana.
Un saludo.

RAFAEL H. LIZARAZO dijo...

Hola:

Abrazos regalados del cielo bajan, no para ser despreciados.

Bonita historia la de Carolia y Maruxa.

Un abrazo.

Rosa Cáceres dijo...

¿Es que ya no escribes nada más en tu blog? Hace tiempo ya que te tenemos perdida la pista.
Un saludo

Alicia María Abatilli dijo...

Hola Manuel.
¿Por dónde andas que no publicas aquí? Se te extraña.
¿O te quedaste con Coralia y Maruxa?
Espero que regreses.
Un abrazo.
Alicia