lunes, 21 de noviembre de 2011

CUANDO BUSCO PALABRAS HERMOSAS


Foto de Man

Cuando busco palabras hermosas en los entresijos de mi ser; allí donde habitan los sentimientos puros. Allí, en las junturas del alma, siempre me encuentro con algunos de aquellos poemas -los únicos que tal nombre merecen- que adormecen por mi espíritu.
Ayer, junto al mar, me reencontré con este poema que hoy recuerdo y comparto con vosotros:


Me robaste el corazón,
hermana mía, novia,
me robaste el corazón
con una mirada tuya,
con una vuelta de tu collar.
¡Qué hermosos tus amores,
hermana mía, novia!
¡Qué sabrosos tus amores! ¡más que el vino!
¡Y la fragancia de tus perfumes,
más que todos los bálsamos!
Miel virgen destilan
tus labios, novia mía.
Hay miel y leche
debajo de tu lengua;
y la fragancia de tus vestidos,
como la fragancia del Líbano.

Huerto eres cerrado,
hermana mía, novia,
huerto cerrado,
fuente sellada
Tus brotes, un paraíso de granados,
con frutos exquisitos:
nardo y azafrán,
caña aromática y canela,
con todos los árboles de incienso,
mirra y áloe,
con los mejores bálsamos.
¡Fuente de los huertos,
pozo de aguas vivas,
corrientes que del Líbano fluyen!

¡Levántate, cierzo,
ábrego, ven!
¡Soplad en mi huerto,
que exhale sus aromas!
¡Entre mi amado en su huerto
y coma sus frutos exquisitos
(Ct 4, 9-16)

9 comentarios:

Capuchino de Silos dijo...

Man, me encanta el giro que le has dado al blog. No te digo nada de la entrada que has puesto. Me imagino que será tuya. Como siempre: chapeau,
letra y vídeo.

Un fortísimo abrazo.

Alicia María Abatilli dijo...

Excelente, Manuel.
Algo ha cambiado en vos, algo profundo y esencial. No llego a comprender qué es. Imagino que la paz que tienes ahora es la que te lo permite mostrar.
Un abrazo.
Alicia

Taty Cascada dijo...

¡Qué renovada! está tu casita virtual, me gusta. Me encantan esos ocres, esos rojizos...
El poema muy tuyo, romántico a rabiar. Dan ganas de enamorarse, ja ja...
Un abrazo para ti.

Man dijo...

Caramba, voy a tener que salir para hacer una aclaración que debería ser innecesaria pero justa:
El poema no es mío. Tal como digo al final del mismo, es un fragmento del Cantar de los Cantares; Capitulo 4; Versículos del 9 a 16; (Ct 4,9-16). Ni aún en más gloriosos sueños podría yo escribir estos versos tan hermosos que escribiera el Rey Salomón para su amada Sulamita (una princesa egipcia). Los dos amantes se busca, ávidamente, y al final, los amantes se encuentran para poseerse definitivamente.
Es el poema de amor más bello que jamás leí.
Si lo leéis entero, os gustará.

Luis Madrigal Tascón dijo...

Querido MAN: Vengo observando que, cuando buscas dentro de ti palabras hermosas, siempre te vas a buscarlas "fuera". Y siempre al mismo lugar. Tengo que aceptar, y lo siento así, que ese "Cantar", efectivamente se llama así, porque así debe llamarse con toda propiedad. Es el supremo cantar del amor, y no hay nada que pueda superarle. La "hierogamia", ciertamente, es el supremo amor. Pero, ¡qué lastima! -¿no crees?- que a ese Cantar le costase tanto alcanzar su canonicidad de libro sagrado, y sobre todo que, en mi humilde opinión, ello tan sólo pudo ser posible en virtud de una interpretación alegórica. Hoy ya, al fin, los escrituristas aceptan sin ambages que, lo que en él se contiene, celebra exultantemente la legitimidad del amor humano, el que puede existir entre un hombre y una mujer, sin más connotaciones.
Y, para remachar su alegato, postulan tal afirmación acudiendo a la figura "jurídica" del matrimonio. Tan sólo les ha faltado decir "por palabras de presente". Pero, ¿no has pensado seriamente, alguna vez, querido MAN, que todo amor -si verdaderamente lo es- entre un hombre y una mujer, desde luego, es puro e inmaculado matrimonio?. ¡Qué gran debate podríamos abrir al respecto! ¿Quién se anima? Desde luego, creo yo, sería mucho más interesante que tratar acerca de -perdona que no haya reparado en ellos- tus nuevos colores ocres y rojizos. En cualquier caso, mi más sincera felicitación por ese poema tan "romántico" y, sobre todo, "tan tuyo". Un fuerte abrazo de tu amigo, Luis Madrigal.-

Man dijo...

Si, efectivamente amigo Luis, hubo que esperar un largo tiempo para que los "castos oído" pudiesen escuchar este Canto por excelecia. Yo en él no distingo el matiz "alegórico" y me quedo con el sentido literal del poema. Tampoco entro en bizantinas discusiones y si dicen que "alegórico", pues nada... "alegórico" pero el caso es que se conozca. En eso diría lo que dijo tu tocayo cordobés, el de Góngora y Argote: "Ándemen yo caliente y ríase la gente".
Referente a los colores... pues, para gustos. Parecen una cursilada pero la imagen de esas hojas, que quieren parecer (sin serlo) pámpanos de vides en otoño, y ese color vino tan sugerente.... ¿no te invita a levantar una copa a la salud de los amigos? Me ha dado por ahí: renovarse o morir, y pienso aún librar muchas batallas.
Un abrazo y por mi parte el debate está abierto.
El vino lo pongo yo ;-)

El Blog de Clau dijo...

Muy bonita la renovación!!!En efecto huele a otoño,a su costado mas bonito,el de los naranjas y ocres.-
Besote
Clau

MARIA DOLORES dijo...

Es verdad que este poema del rey Salomón es el de un hombre profundamente enamorado. ¡Cuántas veces nos han predicado que así es el amor de Dios por la humanidad, por su pueblo. Un amor esponsal!

Gracias por hacerlo presente y con esta música esplendorosa de Vivaldi.

Un beso: Mª Dolores

Luis Madrigal Tascón dijo...

¡Cuantas personas queridas para mí! Primero, Claudia y después, María Dolores. Claudia, tan sólo se entusiasma por los colores otoñales. Conste que nada tengo yo en su contra. Ni de los colores, ni mucho menos aún de Claudia. Y tampoco de MAn, que es quien los ha puesto. Bueno sí, en cuanto a los colores, debo decir que el rojo no me gusta nada, pese a ser el de los apóstoles y el de los mártires. Prefiero el azul, que es el de nuestra amada Argentina, ¿verdad, Claudia? María Dolores, en cambio, entra en materia y parece aceptar impliícitamente la apertura del debate propuesto por mí, un poco más arriba, pese a que MAN todavía no ha puesto el vino, sea de Yecla o de Jumilla, es igual. "El Cantar de los Cantares", predica y exhalta un amor esponsal. En esto parecemos estar de acuerdo. Y sin duda, habremos de estarlo también en que esta serie de poemas de amor (son Cuatro los poemas), es contraria a las perversiones del erotismo, sí (tengan éstas lugar fuera o dentro del ejercicio del matrimonio), pero también supera las mogigatas ataduras del puritanismo, y del cinismo de tantos puritanos, y de tanta falsa "castidad" matrimonial cristiana. Porque, según entiendo, también dentro del matrimonio, caben las mismas perversidades que fuera de él. No es el matriminio el que dignifica ni santifica a los cónyuges, sino éstos a aquél. Y en esta perspectiva, ¿acaso sin matrimonio formal, en el matrimonio cristiano por las palabras rituales o -en el matrimonio romano- por "la sal", no puede hablarse de verdadero matrimonio, cuando es el amor, el verdadero, el que nace de las manos de Dios, el que vincula a los que así se aman? En otras palabras, a mi me parece que todo amor, si lo es, es matrimonio. Quiero decir, matrimonio cristiano, sin necesidad de traer a cuento el "rito zulú" ¿Alguien opina lo contrario?. Un cordial saludo a todos. Luis Madrigal.-