martes, 2 de febrero de 2010

PARA CANDELA

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Hay muchísimas fiestas, profundamente enraizadas en nuestra cultura, que están desapareciendo de forma paulatina desplazadas por otras foráneas, generalmente anglosajonas, como es el caso de Papá Noel o de Halloween, que nos son ajenas.
Por ejemplo: ahora se celebra mucho más el cumpleaños que el día de nuestro santo como anteriormente ocurría.
El nombre de una persona no es cosa baladí. Tiene una importancia muy superior al día de nuestro nacimiento.
Cuando nacimos, nuestros padres, nos pusieron un nombre preciso y precioso por estar bajo la advocación de un ser celestial, y por ser el de alguno de nuestros antepasados más queridos.
Tener un nombre significa que ya eres alguien y que pertenece a alguien. El nombre es el mejor regalo que nos dieron nuestros padres, después de el de la vida. Ellos no iban a querer nada malo para nosotros. Eligieron el mejor que pudieron darnos.
Hoy precisamente es el día de la Candelaria y por tanto es el regalo que los padres de nuestra amiga CANDELA eligieron para ella y nosotros, nos congratulamos con ellos y la felicitamos en este día, y no en otro, porque sí sabemos que este día es SU DIA y que ella esta bajo la advocación de una virgen concreta.

Ya imagino que muchos sabéis el porque de la CANDELARIA pero, por si acaso, permitidme que os lo vuelva a recordar y especialmente para ti, CANDELA:

Según se ordena en el libro del Levítico (Lv 12, 6-8) a los cuarenta días de haber dado a luz una mujer hebrea, debía subir al templo de Jerusalén, con su marido, para su purificación y para presentar al niño y hacer una ofrenda, para el holocausto, de un cordero de un año, una tórtola y un pichón. Si no tenían dinero para esto entonces debían presentar dos tórtolas y dos pichones. José y María, como buenos judíos así lo hicieron.

Con la Nueva Alianza (el cristianismo) se eximió a las madres de esta ley, ya que el cordero para el holocausto ya había sido provisto e inmolado para siempre, Jesucristo, y entonces se les pidió a las madres que presentasen a sus hijos, ese día, en una misa y así se suele hacer desde muy antiguo en que se presentan a los hijos con el mismo traje de su bautismo y con la túnica encapuchada blanca. Hasta aquí podríamos decir que es la virgen de la Presentación o de la Purificación. Desde tiempo inmemorial las madres también empezaron a traer una vela, la misma que se les da en el rito del bautismo, y al final, a la Virgen, se le puso también una vela en la mano y de ahí su nombre de CANDELA o Virgen de la Candelaria. Y a San José, que siempre la acompaña, se le representa con una vara florecida y con las dos tórtolas y los dos pichones.

Lo podéis leer todo en el Evangelio del día de hoy Lucas 2, 22-32.

Somos más proclives a creernos lo que dice una carta del tarol o una conjunción estelar, que lo que nuestro nombre representa para nosotros y para toda nuestra historia. No sé que cosa les podrá inspirar a los niños con nombres como el de Vanesa, Rosalinda o Kelvin Corner, con todos mis respetos.
¿Se os ha ocurrido mirar que santo os protege y lo que representa para vosotros?
Por lo tanto, nuestra querida amiga CANDELA, está llamada a ser Luz que ilumine a otros.
Un fuerte abrazo

10 comentarios:

Ángeles Hernández dijo...

Estimado MAN

Te agradezco enormemente tu recuerdo del origen "exacto" del
día de hoy en el levítico.

Como persona nacida en España hace más de 40 años, soy de tradición judeocristiana/greco-romana y por tanto, independientemente de mis creencias, mi base cultural está ahí.

Conocía la festividad del día y también esa acepción de la virgen "la Candelaria", pero no se me había ocurrido preguntarme de donde rocedía.

Sí que relacionaba la Candelaria, con la luz, y con el este.

Estoy de acuerdo contigo en reivindicar nuestras fiesta, patronímicos y tradiciones.

Que no decaiga

Marga Fuentes dijo...

Estuve hoy por la mañana visitándote en silencio y escuchando a Falú después de leerte.
Ahora, veo tu mensaje y te respondo.
Lograste que me sonriera con él.
Venía por la calle cantándolo y buscando el tono.
Cuando esté un poquito mejor, seguro que encargo el arreglo y lo canto.
Gracias por el empujón.
Un abrazo,

Mercedes dijo...

Qué suerte tiene este tal Candela de tener a alguien que la felicita por su santo de esta guisa. Yo también soy enemiga acérrima de la moda de poner a los hijos nombres que no significan nada para nosotros, últimamente he escuchado algunos que me han dejado perpleja: Anais, Ainara, Cristofer, Melania... Los míos se llaman Mercedes, como yo; Jesùs, porque nació el día 24 de diciembre por la noche y Miguel, como mi padre y mi Abuelo a os que tanto quise. Me hubiese gustado ponerle a alguno Abelardo, como mi marido, pero éste se negó rotundamente, y como las madres estamos tan desvalidas después del parto y son los hombres los que van al juzgado antes de tomarse la copita con los amigos, algunos después...
Muy bonito homenaje a Candela y a nuestro santoral
Me gusta pasar por aquí. Hasta la vista.

Ángeles Hernández dijo...

Me olvidé de felicitar a Candela, bloguera y poeta de pro.

Y ya puestos... mis hijos son Helena (con H, trabajo costó inscribirla en el registro en su momento) y Alejandro (engendrado en un viaje por Asia Menor, en el que Gordion fue uno de los lugares visitados).

( Disculpad la pedantería, para una vez que tengo un foro cultivado no iba a perder la ocasión ;-)

Candela Martí dijo...

Mi querido amigo Man, casi me sonrojo por esta maravillosa felicitación que no creo merecer pero que me llega directamente al corazón, y que hace me sienta muy feliz por tener el inmenso privilegio de tener amigos tan magníficos como tú.
Gracias por ello y por la magistral lección que has dejado sobre el origen y el significado de mi nombre. La verdad es que sabes mucho más tú que yo sobre él y eso me produce una cierta verguenza, pero como sé que eres, además de inteligente y sensible hasta el infinito, tolerante y bondadoso, estoy segura de que me disculparas este detalle.
Mil gracias, de nuevo, por este hermoso regalo y por la inesperada felicitación, amigo mío.

Comparto y disfruto contigo, y con todos, este bello día y todo lo hermoso que me ha reportado.

Un abrazo enorme.

Man dijo...

_- Para María de los Ángeles, que tiene un precioso nombre, el cual yo no contraería:
Ya que le diste a tus hijos el regalo del nombre investiga un poco y diles de donde vienen sus nombres y quiénes son sus “santos” Si fuese lo mismo un nombre que otro no habría ninguna diferencia en llamarse así o SIJ38. Espero que no. Los regalos hay que hacerlos completos ;-)
_- Para Marga:
Será porque te escuché cuando venías tarareando por la calle ¿Quizás un medio tono más bajo para empezar? Pero si pudo escuchar que en tu corazón hay una bonita voz. ;-)
_- Para Mercedes:
Abelardo es un nombre precioso que viene de una variación del nombre judío Abel y su significado es “Hijo fuerte” ¡toma yá!. San Abelardo fue un hombre muy culto e inteligente y todos los Abelardos que he conocido también lo son. No olvides que el próximo día 9 es su santo. Hazle un homenaje y que se reconcilio con su nombre. Los demás nombres son preciosos. Cuéntales a tus hijos la historia de sus Santos y el porqué les has puesto esos nombres. Que aprendan a amarlos.
_- Para Candela:
A ti sí que te tengo que dar yo las gracias por tus poesías tan bonitas y por lo de tu precioso nombre, las gracias se la das a tus padres y a tus antepasados.
Si alguna vez se puede leer mi novela verás porque se llama Candela quien así se llama y se sigue llamando.
Un abrazo para todos.

El Blog de Clau dijo...

Ayer no he pasado por aquí así es que mis felicitaciones atrasadas a Candela.Bonita historia, como siempre uno aprende algo leyendote.Me enorgullece que Falu ilustre tu entrada con su tradicional
zamba.En cuanto a los nombres, siempre me gustó el que tengo, es cierto, mi abuela materna se llamaba igual.La distancia hasta Francia hizo seguramente que yo eluda el típico diminutivo con el cual son llamados hijos y nietos de
Realmente me he cansado de Robertitos, Ricarditos, Martitas, etc.Mis hijos tienen nombres que no pertenecen a la familia.Les puse el nombre de gente que consideré buena y linda en todo sentido(me refiero al interior)porque pensé que era probable,que fuesen igualmente lindos por dentro.Creo que me salió bastante bien:-)

Mercedes dijo...

En cuanto llegue mi marido le cuento el significado de su nombre, va a flipar, perdón por la antiliteraria expresión. Fíjate que el nombre le va que ni pintado; él es todas esas cosas.
Muchas gracias, eres un encanto.

Anónimo dijo...

Si se me permite una correción..... El segundo regalo más importante que te hacen tus padres, despues de la preciosa oportunidad de respirar, es la fe, que a su vez te permite amar y sentirte protegido bajo la advocación del tercer regalo más importante, que es el nombre.
Mis padres han sido tenazes y exquisitos maestros en ese segundo regalo, tanto y tan bien que empata con el primer regalo en cuanto a mi agradecimiento.

Quitandome el sombrero ante ellos,
PaEmisa

Man dijo...

Querido anónim@: Después de la vida viene el nombre, y ya en el nombre y con el nombre, se va catequizando al hijo y se le va transmitiendo la fe. Trasmitir la fe es un proceso largo y requiere mucho de predicación y ejemplo, luego para los padres, es una instrucción hacia los hijos ya que se catequiza con la escucha de la palabra “Escucha, oh Israel El Señor es nuestro Dios, el SEñor es Uno...díselo a tus hijos Israel, hablales en casa, cuando vayas por la calle, cuando te acuestes y cuando te levantes” (catecumenio). Muchos padres han llegado a transmitir la fe hasta donde los pobres podían enseñar “su” fe ellos que tenían y luego un hijo ha acrecentado esa fe porque la fe es un don Dios. Otros, habiendo escuchado lo mismo no la tienen
Estamos de acuerdo en lo fundamental y por supuesto que aquí se permite comentar.
En cualquier caso me estaba refiriendo al orden cronológico.
Un abrazo