Mientras Cartagena traza líneas paralelas de geométricas penitencias, marcando el camino que San Juan les señala.
Mientras Mula, Hellín, Tobarra y Calanda templan tambores para hacer temblar a los mismos infiernos y pregonar, descarándose: “Oh Muerte, ¿dónde está tu victoria? ¿Dónde está, oh Muerte, tu aguijón?”.
Mientras en León, cuatro hombres de la Ronda hacen sonar la esquila, el clarín y el tambor, con el canto desgarrado que clama: "Levantaos, hermanitos de Jesús, que ya es hora"...
Mientras tanto, digo, Murcia se viste de barroca y se perfuma del azahar de sus naranjos, de incienso y cera y se viste de sangre para sacar a la calle su procesión de:

LOS COLORAOS

Ruidos de fondos de armarios y de arcones revueltos en las barracas de mi huerta para sacar y planchar sencillas y antiguas, pero penitentes, túnicas.
Enaguas almidonadas de un blanco nuclear.
Madres zurciendo las medias de repizco, las ligas y las puntillas y las cintas de las esparteñas que el padre y el hijo – y puede que hasta el nieto – han de llevar.
De los caramelos, y de las monas de pascua y de los huevos duros, y de las habicas tiernas, se encarga la esposa
Son todas ellas maneras diferentes de manifestarse y vivir juntos:
Con un mismo espíritu,
Con los mismos sentimientos
Nada por rivalidad, ni por vanagloria
Mas todo con humildad.
Considerando a los otros como superiores a ti,
No buscando tu propio interés
Teniendo los sentimientos de Jesús
El cual siendo Dios,
No retuvo ávidamente su dignidad
Sino que se hizo hombre.
Y hecho hombre se humilló a sí mismo
Tomando la condición de esclavo
Y obedeciendo hasta la muerte
¡Y qué muerte!
Muerte de pecador
Muerte de malhechor
¡Muerte de cruz!
Por eso Dios, lo resucitó, lo exaltó,
y le dio el nombre más alto que existe.
¡CRISTO JESÚS ES EL SEÑOR!
De Santa Eulalia la Cofradía pasó, a mediados del siglo XVI, al convento de los Trinitarios, para llegar en 1589 al convento Carmelita (anteriormente de San Benito) en la que será su ubicación definitiva.
Sus primeras constituciones conocidas datan de 1603, y desde 1689 sale en procesión todos los Miércoles Santos habiéndolo hecho con anterioridad en Juevas Santo y Viernes Santo.
Es la procesión más popular de Murcia y la más querida de sus huertanos.
El Cristo titular, que da el nombre a esta cofradía, es el Cristo de la Sangre y es una escultura de Nicolás de Bussi (1693), presenta la originalidad de ser un Cristo que estando crucificado, va andando. La sangre derramada por el costado es recogida por un ángel en el cáliz
Como en casi todas las procesiones de Murcia es la tradición el que los nazarenos den caramelos, o monas con huevo o unas habas tiernas. Esta costumbre se pierde en la noche de los tiempos y tiene su origen en varias versiones. Una era que la procesión era muy larga y tanto los que venían a sacar la procesión, como los que venían a ver la catequesis viva ,que en sí mismo eran las procesiones, tenían que tomar algo para aguantar las fuerzas y además entregar de esa comida a los que venían a contemplarla, especialmente a los niños. Otra tradición es el darle, de lo tuyo, a aquellos de tus vecinos y conocidos con los que te llevabas mal o le habías o te habían hecho algún daño.
Como en esa época no habían calles empedradas, sino que eran de tierra, las calles solían estar embarradas; como van cargando a hombros con el paso (de 25 a 35 kilos por hombre) iban un poco vencidos y para no pisarse la túnica, con el peligro que supone de caerse y hacer caer el paso, se remangaban la túnica por encima del cíngulo, y se formaba un buche, que aquí se llama “la sená”, y en ese hueco se meten los caramelos y los alimentos.
Es un costumbre que en Murcia no puede faltar y si algún obispo, poco avisado, ha intentado quitar esa costumbre, ha habido que explicárselo “al oidico y mu bien explicao”.
Las muestras de fotografías pertenecen al reportaje realizado por nuestro querido periódico decano La Verdad, del grupo Vocento y en esta dirección adjunta encontrareis un muy extenso y magnífico reportaje:
http://www.laverdad.es/murcia/multimedia/fotos/11906.html
1. Samaritana (1799) Roque López
2. Jesús en casa de Lázaro (1985) José Hernández Navarro
3. Lavatorio (1952) Juan González Moreno
4. Negación Cristo: Gregorio Molera (1948) San Pedro: Nicolás de Bussi (1699)
5. Pretorio Cristo: Nicolás de Bussi (1699) Pilatos y Berrugo: José Sánchez Lozano (1945) Soldados: José Molera (1948)
6. Hijas de Jerusalén (1956) Juan González Moreno
7. Cristo de las Penas (1986) José Hernández Navarro
8. Cristo de la Sangre (1693) Nicolás de Bussi
9. San Juan (1905) Juan Dorado Brisa
10. Dolorosa (1787) Roque Lópe
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